La entrevista de trabajo es un punto culminante en el proceso de búsqueda de empleo. El objetivo de la misma es obtener un puesto de trabajo, por lo que deberás saber "vender" tu candidatura a la empresa demostrando que tus aptitudes, conocimiento, habilidades y experiencia son las idóneas para ocupar la vacante.

Aunque no existe una fórmula perfecta, sí hay una serie de recomendaciones básicas para ganarse a la persona de recursos humanos que selecciona a un empleado para un puesto. Quince minutos pueden bastar para que un entrevistador se decante o no por un candidato. He aquí algunas reglas  elementales a tener en cuenta para una entrevista de trabajo.

Estructura de la entrevista

 

  • Evaluación académica: El desarrollo de la misma incluirá seguramente una primera evaluación de tus conocimientos, comprobando tu itinerario académico, el porqué de tu elección, así como tu grado de satisfacción alcanzado y tus proyectos de estudio futuros, si los hubiera.
  • Trayectoria profesional: Seguidamente se abordarán las cuestiones relacionadas con tu trayectoria profesional hasta el momento, las prácticas que hayas podido realizar, los contratos que hayas podido tener, las funciones que has desempeñado, etc. Trata de hablar sobre resultados específicos en lugar de limitarte a describir tus experiencias laborales.
  • Motivación: Además, durante la entrevista el/los interlocutor/es de la empresa tratarán de pronosticar tu rendimiento potencial en la misma, valorando tu grado de motivación. En ocasiones, una buena motivación puede subsanar deficiencias de formación o de experiencia.
  • Autoevaluación: Por último, para cerrar la entrevista, seguramente te pidan realizar una autoevaluación, para que reflexiones sobre tus puntos fuertes y débiles, con la intención de establecer tu grado de conocimiento y satisfacción personal, tu sinceridad, nivel de seguridad y de confianza en ti mismo. 

Prepararse para la entrevista

 

Es importante que acudas a la entrevista con las ideas claras sobre tus objetivos profesionales, de forma que sepas explicar los fundamentos de tu elección, por qué has escogido solicitar un puesto en esa empresa y no en otra, por qué quieres desarrollar tu carrera en una pyme o en una gran empresa, o por ejemplo, por qué habiéndote formado como abogado, quieres dedicarte a la empresa y no al ejercicio libre de la profesión. 

Las empresas valorarán mucho el hecho de que vayas informado sobre sus actividades, sus directivos, sus productos y marcas, sus competidores o sus clientes, algo que podrás preparar recopilando información en prensa, en Internet o solicitando información directamente a la propia empresa. 

 

Preguntas más frecuentes

 

Te indicamos a continuación algunas de las preguntas más habituales en los procesos de selección de las empresas. Un amplio número de ellas son abiertas, en cuyo caso tendrás que contestar de manera ordenada y precisa, pensando siempre en resaltar las cualidades que mejor corresponden al puesto de trabajo ofrecido.

  • ¿Cómo supo de nosotros?
  • ¿Qué sabe de nuestra empresa y qué aspectos le gustaría conocer en mayor profundidad?
  • ¿Por qué quiere trabajar con nosotros?
  • ¿Qué espera de este puesto de trabajo?
  • ¿Por qué ha elegido este sector de actividad para desarrollar su carrera profesional?
  • ¿Qué cree que podemos aportarle profesionalmente?
  • ¿Qué puede aportarnos a nosotros?
  • ¿Qué remuneración quiere percibir?
  • ¿Estaría dispuesto a viajar o a trasladarse a otro lugar?
  • ¿Cuáles son sus objetivos profesionales a medio/largo plazo?
  • ¿Prefiere trabajar en equipo o individualmente? ¿Por qué?
  • ¿Qué es para usted lo más importante de un empleo?
  • ¿Cómo se defiende en inglés/francés?
  • ¿Cuáles son sus puntos fuertes y sus puntos débiles?
  • ¿Cuál es su mejor cualidad y su peor defecto?
  • ¿Cuáles han sido sus éxitos o realizaciones más destacadas?
  • ¿A qué dedica su tiempo libre?
  • ¿Qué espera usted de la vida?
  • ¿Tiene alguna pregunta?

Las preguntas que tú hagas al entrevistador deberán estar relacionadas de alguna manera con la empresa y el puesto a cubrir. A menudo, las preguntas que formules serán más importantes para el entrevistador que las que él te haga a ti. 

Consejos  finales

  • Ofrecer una buena imagen personal, como mejor modo de transmitir el interés por el puesto de trabajo.  
  • Ser puntual en la cita.
  • Ser consciente de la comunicación no verbal: los gestos, las sonrisas, los silencios, la manera de sentarse o de estrechar la mano son factores tenidos en cuenta.
  • No interrumpir las preguntas o explicaciones del seleccionador. Mejor realizar una escucha activa y preguntar las dudas después.
  • Proporcionar la información que pide el seleccionador. No ir por las ramas y responder con ejemplos concretos lo que te pide. 
  • Mostrar las competencias y logros profesionales.
  • Responder con confianza a las preguntas de qué aportarías a la empresa y por qué debes ser el candidato elegido.
  • Mostrar una actitud positiva. ***

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